viernes, noviembre 23, 2007

"the one-eyed machine"



Mirando en el tren, vi una chica que se parece a la prota de esta historia. Corrí a hacer un boceto y me gustó tanto que tres páginas después de la Moleskine Grande empecé la historieta sin texto y sin guión que estáis viendo. Esta es la página número tres...

jueves, noviembre 22, 2007

new comics around the block




Una historieta muda, como si de stills se tratara, sobre una fotógrafa con una Hasselblad en parajes invernales. Un juego mucho más elaborado de lo que últimamente venía siendo habitual en mí con tramas digitales como acabado.
No es para nada ni para nadie, mas que por el placer de dibujar...

lunes, noviembre 19, 2007

Diarios de celulosa y cola

Supongo que debería subirme al estrado, mirar a la variopinta concurrencia y decir:
_ Hola, me llamo Joan y soy adicto a las libretitas de Muji y los Moleskines...
_ Hola Joan- dirían ellos.

El hecho de llevar 5 notebooks en la mochila me convierte en un yonqui del papel, sin duda. Sus funciones, pero, son diversas y no se deben confundir entre sí. La pequeña color ocre oscuro de 144 páginas (de Muji) es mi "Carnet de viaje", dónde, a modo de diario artesecuencializado, anoto pensamientos, ideas, experiencias y psicoanálsis varios en tono freudiano. La grande de color ocre oscuro de 184 páginas (también de Muji) recoge los textos y citas que me interesan de los libros que leo, así como pensamientos, canciones o referencias, expresado sólo con palabras. La grande y negra Moleskine de tapas duras y 240 hojas lisas recoge los garabatos sin intención ni pretensión ni premeditación, los dibujos automáticos que me obligo a hacer todos o casi todos los días, en el camino al trabajo. La pequeñita A6 de 32 páginas con hojas con líneas de tono blanco roto (de Muji) la anoto con direcciones, nombres de libros, discos y cualquier información que no venga al caso. Y por último, el pequeño Sketchbook de bolsillo de 80 páginas de papel grueso de alta calidad (de Moleskine) donde, simplemente, no me atrevo a rayar nada...






viernes, noviembre 16, 2007

Temps fugit...


Que viene a querer decir en castellano: el tiempo huido.
Aunque no nos damos cuenta, está ahí, y se escapa de entre las manos. Estoy releyendo MOMO (algún día hablaré de mi fascinación por la litratura juvenil/ infantil) y en él (este libro, quiero decir) vemos, entre cinismo y exhortación, como el tiempo se convierte en protagonista.

Aquí pasó, y se lo llevó todo, como el viento, o casi.

Si esperamos a hacer algo que deslumbre, nunca haremos nada.