viernes, noviembre 16, 2007

Temps fugit...


Que viene a querer decir en castellano: el tiempo huido.
Aunque no nos damos cuenta, está ahí, y se escapa de entre las manos. Estoy releyendo MOMO (algún día hablaré de mi fascinación por la litratura juvenil/ infantil) y en él (este libro, quiero decir) vemos, entre cinismo y exhortación, como el tiempo se convierte en protagonista.

Aquí pasó, y se lo llevó todo, como el viento, o casi.

Si esperamos a hacer algo que deslumbre, nunca haremos nada.